Coltán, minería criminal en el Congo


"¡Cuánto mejor sería para el hombre que los metales volviesen a las cavernas!"  Leonardo da Vinci.
No le faltaba razón. Los metales nos han llevado en gran medida al progreso tecnológico en el que vivimos, y no podemos ser cínicos dando lecciones con eso. Pero llega un momento en que la marea nos lleva.

El coltán es uno de los minerales de peor fama en la última década. Es un mineral muy escaso, pero muy utilizado, por ejemplo en teléfonos móviles. Desde 1997 hasta ahora ha provocado la muerte de  más de 4 millones de personas, desencadenando una guerra en la ¿República, Democrática? del Congo. Trajo la esclavitud a cientos de niños e hizo desaparecer los gorilas. Pero la comunidad internacional ha preferido taparse los ojos.

¿Hasta cuándo? Piénsalo, tú decides.

Muévete!
Simple:
NO tires tu móvil hasta que deje de funcionar.
Cuando eso pase, pásate por estas webs:
Tragamóvil, Campaña de Cruz Roja, o Campaña de Jane Goodall

6 comentarios. ¡Deja el tuyo! ;D:

Dialogotomía ha dicho...

Hola, Pablo.
Eso mismo hice cuando se terminó mi contrato de permanencia de telefonía móvil con la compañía Vodafone.
Me llaman y me dicen que me ofrecen otro teléfono, uno nuevo. A cambio sólo tenía que permanecer con ellos otros 18 meses.
Es algo que a todo el mundo le ofrecen.
Pero claro, como somos "asín", pues todos decimos que sí, que venga, porque ya estamos cansados de nuestro móvil...¡¡YO QUIERO UNO NUEVO!!

Pues mi respuesta fue la siguiente:

¿Para qué quiero un teléfono nuevo si el que tengo funciona?

Pues señor, porque tiene el teléfono nuevo tiene esto, tiene lo otro, tiene lo de más allá...ah, y esto otro también.

Pues mire "usté", yo no necesito nada de eso que tiene el nuevo teléfono que está ofreciendo, así que no lo quiero.

Así fue, porque conozco esto del coltán desde hace tiempo y porque no me parece lógico tirar algo que funciona.
Pero...no sé si por arte de magia o por casualidades del destino, o por una mano negra, también..., pues resulta que el teléfono se me estropeó justo a los 10 días de haberme hecho Vodafone la oferta del teléfono nuevo...

Me da a mí que en estas averías extrañas hay mano negra...y me atrevo a apuntar a alguien.

Un saludo, Pablo.

Pablo ha dicho...

http://salvabecedas.blogspot.com/2011/01/comprar-tirar-comprar-la-historia.html , y suma y sigue.

Lo cierto es que muy pocos resistimos las aparentes tentaciones, que con algo de reflexión dejan de serlo al darte cuenta de que te ofrecen un producto innecesario, y a la postre peor que el que tenías.

Pero es que si no ¿¿de qué comen los obreros de las fábricas?? Tal cual está montado el circo, digo, el sistema, la obsolescencia programada es la pescadilla que se muerde la cola, amigo.

Gracias por el comentario!

Dialogotomía ha dicho...

¿Los obreros de las fábricas?
De la tierra, Pablo, de la tierra.
Este va a ser un cambio necesario en el próximo futuro.
El dinero es un tirano que ya sabemos las diferencias que crea entre los seres humanos.
Pongámonos de una vez a pensar qué podríamos hacer sin dinero. ¿Cómo se establecerían las relaciones entre los seres humanos y los intercambios de energía, conocimiento, productos, etc, etc?
Seguro que es posible, pero claro está, el poder encubierto que tiene el dinero se acabaría y muchos de los que ahora hacen uso de ese poder no estarán de acuerdo en que el dinero se termine de una vez por todas.

El dinero lleva incrustado en su esencia el veneno que lleva años sometiendo a la Humanidad, del mismo modo que hay plantas hermosísimas pero venenosas que instan a ser comidas.
¿Una utopía?

Quizás, pero ya podemos ponernos las pilas en transformar en realidad esta utopía si no queremos acabar en el abismo.

Gracias a vos, Pablo.

Pablo ha dicho...

Siempre comentarios interesantes, los tuyos...
Te copio un pasaje de Galeano que hace poquito estuvo en el bocadillo de la portada del blog (arriba del todo a la dcha):

Ella está en el horizonte.
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino dos pasos y el horizonte se corre diez más allá.
Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré
¿Para qué sirve la Utopía?
Para eso sirve: para caminar.

Eduardo Galeano

Dialogotomía ha dicho...

Llegar a la perfección no es humano, pero sí acercarnos a ella o ir detrás de ella, como dice Galeano. Ese "ir detrás de ella" ha de ir necesariamente en pro de un bienestar para todos, no tanto en el terreno material como en el espiritual.

Gracias.

Pablo ha dicho...

Gracias, Víctor :)

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